Cómo contratar un Delegado de Protección de Datos: guía para elegir bien

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Has decidido que tu empresa necesita un DPD —ya sea porque estás obligado legalmente o porque quieres garantizar un cumplimiento real del RGPD— y ahora te preguntas cómo elegir el servicio adecuado.

El mercado ofrece opciones muy distintas, desde servicios de menos de 100 euros al año hasta proveedores especializados con cobertura completa. En esta guía te explicamos qué debes mirar, qué preguntas hacer y qué señales te indican que un servicio no es lo que parece.

DPD interno o externo: cuál se adapta mejor a tu empresa

Antes de contratar, la primera decisión es si el DPD será un empleado de la propia empresa o un proveedor externo.

Un DPD interno tiene sentido principalmente en empresas grandes con un volumen de tratamiento de datos muy elevado, donde la dedicación diaria justifica un profesional a tiempo completo. En estos casos, el DPD se integra en la estructura organizativa y tiene visibilidad directa sobre todos los procesos.

Para la mayoría de pymes españolas, sin embargo, el DPD externalizado es la opción más eficiente. Los motivos son claros: el coste es significativamente menor que contratar un especialista a jornada completa, se accede a un equipo con conocimiento actualizado de la normativa y se obtiene cobertura ante incidencias sin depender de la disponibilidad de un solo empleado.

Qué debe incluir un servicio de DPD de calidad

Un servicio de DPD profesional no es un paquete de documentos. Es una relación continua de asesoramiento y supervisión que debe incluir:

  • Análisis inicial de la empresa: revisión de los tratamientos de datos, las bases legales, los contratos con proveedores y las medidas de seguridad existentes.
  • Elaboración o actualización del Registro de Actividades de Tratamiento adaptado a tu empresa, no genérico.
  • Contratos de encargado de tratamiento con todos los proveedores que acceden a datos personales.
  • Revisión y redacción de los textos legales: política de privacidad, aviso legal, cláusulas en formularios.
  • Canal de atención para consultas durante el año: el DPD debe estar disponible cuando surjan dudas.
  • Gestión de solicitudes de derechos: acceso, rectificación, supresión, portabilidad y oposición de clientes y empleados.
  • Protocolo de respuesta ante brechas de seguridad, con capacidad de notificación a la AEPD dentro de las 72 horas.
  • Representación ante la AEPD en caso de inspección o reclamación.
  • Formación básica del equipo sobre las obligaciones en protección de datos.
  • Actualizaciones periódicas ante cambios normativos relevantes.

Señales de alerta: qué evitar al contratar un DPD

No todos los servicios que se presentan como «DPD» o «adaptación RGPD» ofrecen lo que prometen. Estas son las señales que indican que debes ser cauteloso:

  • Te ofrecen todo en menos de 24-48 horas. Una adaptación real requiere conocer tu empresa. Si en 24 horas ya tienes «todos los documentos listos», probablemente sean plantillas genéricas.
  • El precio es anormalmente bajo (menos de 100€/año) para el tamaño de tu empresa. Por ese precio es materialmente imposible ofrecer asesoramiento continuo, gestión de incidencias y representación ante la AEPD.
  • No hay un profesional específico asignado a tu cuenta. Deberías saber quién es tu DPD y poder contactarlo directamente.
  • No preguntan nada sobre tu empresa antes de enviarte los documentos. Sin conocer tu actividad, los documentos no pueden estar adaptados a tu realidad.
  • No ofrecen cobertura ante incidencias reales. Pregunta explícitamente qué hacen si la AEPD abre un procedimiento contra tu empresa.

Preguntas clave antes de firmar

Antes de comprometerte con un proveedor de DPD, estas son las preguntas que debes hacer:

  • ¿Quién será exactamente mi DPD? ¿Tiene certificación en protección de datos?
  • ¿Hacéis un análisis previo de mi empresa antes de elaborar los documentos?
  • ¿Qué pasa si la AEPD recibe una reclamación contra mi empresa? ¿Cómo actuáis?
  • ¿Qué ocurre si hay una brecha de seguridad? ¿Gestionáis la notificación en 72 horas?
  • ¿Incluye el servicio formación para mi equipo?
  • ¿Cómo me mantenéis informado de cambios normativos que me afectan?
  • ¿Qué tipo de contacto tengo con vosotros durante el año? ¿Tengo un canal directo?

El proceso de contratación: qué esperar

Un proceso de contratación de DPD serio sigue habitualmente estos pasos:

  • Primera reunión o consulta: el proveedor conoce tu empresa, tu actividad y el volumen de datos que tratas.
  • Propuesta personalizada: basándose en lo anterior, te presenta un plan de trabajo específico para tu empresa.
  • Fase de implantación: elaboración o actualización de la documentación adaptada a tu realidad.
  • Nombramiento formal del DPD: se formaliza el nombramiento del Delegado y se comunica a la AEPD si es obligatorio.
  • Mantenimiento continuo: seguimiento, consultas, actualizaciones y gestión de incidencias durante el año.

Cómo saber si el servicio está funcionando

Una vez contratado, hay indicadores que te dirán si el servicio es real:

  • Recibes actualizaciones proactivas cuando hay cambios normativos que te afectan, sin tener que pedirlas.
  • Cuando tienes una duda, obtienes respuesta en un plazo razonable.
  • Ante incidencias o solicitudes de derechos, el DPD actúa y no te deja gestionar solo.
  • Al cabo del año, el DPD revisa si ha habido cambios en tu empresa que requieran actualizar la documentación.

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Si todavía estás valorando cuánto deberías invertir, consulta nuestra guía sobre cuánto cuesta un Delegado de Protección de Datos .

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