Protocolo de Desconexión Digital para empresas
Elaboramos e implantamos la política de desconexión digital de tu empresa, para que tu equipo sepa cuándo no tiene que responder y tú puedas acreditar que la aplicas, conforme al artículo 88 de la LOPDGDD.

¿Qué es un protocolo de desconexión digital?
Un protocolo de desconexión digital establece cuándo y cómo puede contactar la empresa con la plantilla fuera de su horario de trabajo y qué excepciones pueden aplicarse.
Todas las empresas deben disponer de uno, también para puestos directivos y personas que trabajan a distancia.
¿Qué debe definir el protocolo?
Qué situaciones justifican un contacto fuera de horario, qué canales pueden utilizarse y cómo se aplica en casos como turnos, guardias o teletrabajo.

¿Qué empresas están obligadas a tener un protocolo de desconexión digital?
Están obligadas todas las empresas con personas trabajadoras, sin importar su tamaño: lo mismo da tener 2 empleados que 2.000.
La obligación alcanza a toda la plantilla, incluidos los puestos directivos, y a quienes teletrabajan.
La empresa elabora la política previa audiencia de la representación legal de las personas trabajadoras, si la hay. Es una consulta previa, no una negociación ni un acuerdo.
Un convenio colectivo puede regular la desconexión, pero no sustituye a la política de la empresa.
Lo exigen estas normas:
- El artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018 (LOPDGDD).
- El artículo 20 bis del Estatuto de los Trabajadores.
- Para el trabajo a distancia, el artículo 18 de la Ley 10/2021.
¿Qué pasa si no tienes un protocolo de desconexión digital?

Sin una política de desconexión digital, la empresa incumple el artículo 88 de la LOPDGDD y se expone a estas consecuencias:
Sanciones
La Inspección de Trabajo puede sancionar la ausencia o el incumplimiento grave de la política.
Reclamaciones e indemnizaciones
Un trabajador puede reclamar por comunicaciones injustificadas fuera de su horario laboral.
Inspección
Ante una actuación de la Inspección o una reclamación, lo primero que se pide es la política y cómo se ha comunicado.
Desgaste del equipo
Estar siempre disponible provoca estrés, fatiga y bajas, que acaban saliendo caras.
Mala imagen como empleador
La empresa que no respeta el descanso lo tiene más difícil para retener talento.
La plantilla puede reclamar sus derechos aunque no exista protocolo, y entonces la empresa no tiene ninguna política que acreditar.
Una política que se comunica y se aplica es la que puedes acreditar ante una inspección o una reclamación.
Por qué tener un protocolo de desconexión digital
Un protocolo implantado te permite cumplir la ley y, sobre todo, ordenar cómo se comunica tu equipo fuera de horario.
Cumples el artículo 88 y puedes acreditarlo
Tienes una política comunicada que enseñar ante una inspección o una reclamación.
Reduces las reclamaciones
Cuando todos saben qué puede esperarse fuera de horario, hay menos conflictos por disponibilidad.
Menos interrupciones fuera de jornada
Las excepciones están definidas y el resto de comunicaciones espera a su horario.
Planificas mejor los turnos
Sabes quién está disponible, cuándo y para qué.
Cuidas la salud del equipo
Se reduce el riesgo de estrés, de fatiga y de bajas por estar siempre conectado.
Sirve en licitaciones y auditorías
Algunos pliegos y auditorías piden políticas laborales documentadas.
¿Qué incluye nuestro protocolo de desconexión digital?
Una política de desconexión funciona cuando refleja cómo trabaja tu empresa y cuando todo el mundo sabe aplicarla, y por eso la trabajamos en cinco fases.
1
Análisis operativo
Revisamos tu actividad, tus horarios, tus turnos y cómo se comunica realmente tu equipo fuera de horario.
2
Redacción de la política
Definimos las comunicaciones permitidas y las excepciones justificadas, los canales y las horas de contacto según perfiles, y qué se espera de mandos y plantilla, incluidos los puestos directivos y el teletrabajo.
3
Audiencia a la representación legal
Te acompañamos en la consulta previa a la representación de las personas trabajadoras, que la ley exige antes de aprobar la política.
4
Comunicación y formación
Comunicamos el protocolo a toda la plantilla y formamos a mandos y equipos: cuándo se puede contactar, cómo actuar y qué excepciones existen.
5
Seguimiento y actualización
Revisamos el protocolo cuando cambia la normativa o tu organización y te asesoramos ante cualquier duda.
Desarrollamos e implantamos el Protocolo de Desconexión Digital para empresas adaptado a su estructura, turnos y dinámica real de trabajo.
¿Qué es y qué regula el Protocolo de Desconexión Digital?
Es un procedimiento operativo que establece de forma pragmática y verificable:
- qué comunicaciones están permitidas fuera de horario
- qué excepciones justificadas existen
- responsabilidades en gestión de disponibilidad
- canales y horas de contacto según perfiles y equipos
- mecanismos de registro y control para poder acreditarlo
Riesgos reales si no está regulado
Cuando no existe una normativa interna clara, los problemas aparecen de forma recurrente:
Actuaciones de Inspección por vulneración de derechos laborales.
Reclamaciones individuales con costes de defensa y posibles indemnizaciones.
Aumento del absentismo y del desgaste profesional.
Pérdida de atractivo como empleador y aumento de la rotación.
Ineficiencias operativas por comunicación desordenada fuera de horario.
La falta de límites acaba pasando factura: genera ineficiencias, conflictos y riesgos legales.
Beneficios empresariales claros de implantar el Protocolo de Desconexión Digital correctamente
Un protocolo bien diseñado y aplicado aporta impacto medible:
Acredita cumplimiento ante inspecciones y reduce exposición legal.
Define responsabilidades y reduce las interrupciones improductivas fuera de jornada.
Reduce bajas relacionadas con estrés y mejora la retención de talento.
Mejora la planificación de turnos y la previsibilidad operativa.
Facilita evidencia documental para licitaciones o auditorías que exijan políticas laborales.
Menos ruido operativo, menos costes ocultos y mayor estabilidad organizativa.
Datos que explican la situación actual de la Desconexión Digital

2 de cada 3 empleados
afirman que su empresa no aplica medidas reales de desconexión.
40%
percibe que existen políticas efectivas en su organización.
8,4% de los convenios
incluyen alguna referencia a la desconexión digital. Solo una minoría desarrolla un protocolo real.
Qué incluye nuestro Protocolo de Desconexión Digital
Ofrecemos un servicio integral de elaboración e implantación del Protocolo de Desconexión Digital, con acompañamiento continuo.
Análisis operativo
Analizamos tu actividad, horarios, roles y formas reales de comunicación.
Diseñamos una política de desconexión digital adaptada a cómo trabaja tu empresa, no a un modelo genérico.
Implantación real
Te acompañamos en la implantación del protocolo de desconexión digital, asegurando que se comunica, se entiende y se aplica desde el primer día.
Prevención y sensibilización
Herramientas prácticas para mandos y plantilla: cuándo se puede contactar, cómo actuar y qué excepciones existen.
Acompañamiento continuo
Consultoría en desconexión digital, soporte especializado, consultas ilimitadas y actualización normativa permanente.
El objetivo no es “tener la política”. Es que la empresa pueda demostrar que la aplica.
Un Protocolo de Desconexión Digital bien implantado permite acreditar el cumplimiento legal y reducir la exposición a conflictos laborales.
Otros servicios de cumplimiento laboral
Plan de igualdad
Protocolo de acoso laboral
Registro retributivo
Plan LGTBI
Solicita tu revisión inicial del protocolo de desconexión digital
Evaluamos si tu empresa cumple con la obligación legal y analizamos si tu política actual es realmente aplicable y defendible.
Un asesor revisará si tu política actual se puede aplicar y acreditar, y te indicará los pasos para implantar o revisar el protocolo.
FAQS
Es la política interna que regula cuándo y cómo se puede contactar a las personas trabajadoras fuera de su horario laboral, con sus excepciones, las responsabilidades de mandos y plantilla y las acciones de formación y sensibilización sobre el uso razonable de las herramientas tecnológicas.
Todas las empresas con personas trabajadoras, con independencia de su tamaño, y la obligación incluye a quienes ocupan puestos directivos y a las personas que teletrabajan.
El artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018 (LOPDGDD), el artículo 20 bis del Estatuto de los Trabajadores y, para el trabajo a distancia, el artículo 18 de la Ley 10/2021.
Puede ser sancionada por la Inspección de Trabajo y se expone a reclamaciones individuales con indemnización por comunicaciones fuera de horario, además de al desgaste y a las bajas del equipo.
La ley exige elaborarlo previa audiencia de la representación legal de la plantilla, es decir, consultarla antes de aprobarlo, aunque no exige que lo acuerde. Un convenio colectivo puede ir más lejos.
El protocolo concreta los horarios de comunicación, las herramientas y los canales, los turnos de respuesta y las excepciones justificadas para cada colectivo, de modo que quien teletrabaja o está de guardia sepa cuándo puede desconectar.
Sí. La empresa debe informar a todas las personas trabajadoras de su contenido y realizar acciones de formación y sensibilización sobre el uso razonable de las herramientas tecnológicas, y debe encajar con el registro horario de la jornada.
Depende del número de personas en plantilla, de la complejidad de los turnos y de las comunicaciones, del grado de personalización y de la formación necesaria. Tras la revisión inicial te presentamos una propuesta ajustada a tu empresa.